14 Oct Javier Arnedo, presidente de CONETRANS: «No elegimos las reglas, pero sí podemos tener voz cuando se decidan»
Hay una realidad que cualquier empresario de transporte conoce bien: las reglas que determinan nuestra actividad no las decidimos nosotros.
Las decide la Administración. Las condicionan las decisiones de nuestros clientes. Las marcan la evolución de los costes, de la energía, de las infraestructuras o de la economía.
Pero hay algo que sí podemos decidir: si queremos estar presentes en el momento en el que esas reglas se discuten y se defienden nuestros intereses. Por eso el asociacionismo no es una cuestión secundaria para el transporte. Es una herramienta empresarial, necesaria y fundamental.
Una empresa asociada está formando parte de una estructura que empieza en su territorio y que permite que sus problemas lleguen mucho más lejos: desde su asociación territorial hasta CONETRANS, desde CONETRANS hasta la CETM y, a través de ella, hasta el Comité Nacional del Transporte por Carretera.
Por eso las organizaciones territoriales de CONETRANS son tan importantes. Porque son quienes conocen a sus empresas, sus dificultades y sus problemas cotidianos. Son el primer lugar al que puede acudir un transportista y, al mismo tiempo, el primer eslabón de una cadena de representación que permite que una reivindicación local pueda convertirse en una posición nacional.
La fuerza de una organización no se mide por lo que dice, sino por las empresas que representa, que son las que, efectivamente, elaboran el mensaje que lanza la organización.
Y aquí conviene hacer una reflexión: es legítimo protestar cuando se considera necesario. Pero protestar no es lo mismo que representar, y hacer ruido no es lo mismo que conseguir resultados. Cuando lo que está en juego son los intereses de decenas de miles de empresas, lo que hace falta es conocimiento, interlocución, respeto, capacidad de negociación y, sobre todo, representatividad.
Porque después de la protesta llega el momento de sentarse a la mesa. Y es ahí donde se decide si una reivindicación termina convertida en una norma, en una ayuda, o en una obligación para terceros. En definitiva: en dar una solución o en agrandar el problema.
CONETRANS ha elegido siempre el camino de la representación. Nuestro objetivo no es hablar por hablar. Es conseguir que el transporte sea escuchado donde realmente importa y que quienes toman decisiones conozcan las consecuencias que sus decisiones tienen sobre las empresas que todos los días hacen posible que España funcione.
Porque dignificar el transporte también significa reconocer que detrás de cada camión hay una empresa grande o pequeña, trabajadores, inversión, empleo y muchas horas de esfuerzo y sacrificio. Y para dignificarlo necesitamos empresas fuertes, pero también un sector unido y organizado.
Por eso quiero hacer un llamamiento a todas las empresas que todavía no forman parte de una asociación territorial de CONETRANS: afiliarse es mucho más que recibir información, asesoramiento o ventajas comerciales. Es contribuir a que el transporte tenga una voz más fuerte. Es formar parte de una representación que llega donde una empresa, por sí sola, difícilmente puede llegar.
No podemos elegir todas las reglas que afectan a nuestro trabajo, pero sí podemos elegir si queremos tener voz cuando se deciden.
Y CONETRANS quiere que esa voz sea clara, firme y reconocible: la voz de las empresas de transporte.
Porque el transporte mueve España. Y CONETRANS lo defiende.
Javier Arnedo
Presidente de CONETRANS
